Gerocultor

Si has empezado a buscar información sobre cuidadores para personas mayores, seguramente te habrás encontrado con el término gerocultor. Pero no siempre queda claro qué significa ni qué diferencia hay con alguien que cuida sin tener una titulación oficial.

La diferencia existe y es importante. Un gerocultor tiene formación reglada, trabaja siguiendo protocolos y suele formar parte de equipos profesionales. En este artículo te explicamos en qué consiste exactamente su trabajo, qué estudios necesita y dónde puede ejercer.

¿Qué es un gerocultor?

¿Qué es un gerocultor?

Un gerocultor es un profesional especializado en el cuidado de personas mayores con formación en atención sociosanitaria. Hablamos de alguien que ha aprendido técnicas de movilización segura, protocolos de prevención de úlceras por presión, estrategias para trabajar con deterioro cognitivo y cómo atender los cambios propios del envejecimiento.

Si recurrimos a la definición oficial, el BOE lo describe de la siguiente manera:

«Es el personal que, bajo la dependencia de la dirección del centro o persona que se determine, tiene como función principal la de asistir y cuidar a las personas usuarias en las actividades de la vida diaria que no puedan realizar por sí mismos y efectuar aquellas realizaciones profesionales encaminadas a su atención personal y de su entorno.»

Resolución de 30 de mayo de 2023, de la Dirección General de Trabajo, por la que se registra y publica el VIII Convenio marco estatal de servicios de atención a las personas dependientes y desarrollo de la promoción de la autonomía personal.

En términos prácticos, los gerocultores son los encargados de ayudar a los mayores en tareas diarias que pueden resultar complicadas debido a su edad o estado de salud. Estas tareas incluyen la higiene personal, la alimentación, la movilidad y el control de la medicación.

También proporcionan apoyo emocional, creando un ambiente de seguridad y confianza para los mayores o personas dependientes.

Funciones de un gerocultor

El trabajo del gerocultor abarca muchas tareas diferentes, aunque todas giran en torno al mismo objetivo: mantener y mejorar la calidad de vida de las personas mayores. Estas son las principales funciones que desempeñan.

Atención personal y apoyo en actividades básicas

Gran parte del trabajo consiste en ayudar con lo que se llaman actividades básicas de la vida diaria. La higiene personal es una de ellas: ducha, aseo íntimo, cambio de pañal, cuidado de la piel, prevención de infecciones.

También se encargan de la alimentación. Además de preparar la comida, ayudan a comer si hace falta, controlan que la persona se alimenta bien y modifican texturas o dietas según las indicaciones médicas.

La movilidad y los cambios posturales son otra responsabilidad importante. Saben cómo mover a una persona encamada sin hacerle daño, cómo usar grúas o transferencias y cómo realizar cambios posturales para evitar úlceras por presión.

Y luego está el acompañamiento, que no es menos importante: hablar, hacer actividades juntos, salir a pasear si la persona puede. El contacto humano y mantener la vida social forman parte del cuidado integral.

Supervisión del estado físico y emocional

Los gerocultores también observan. Están atentos a cambios en el comportamiento, en el ánimo, en el estado de la piel, en los patrones de sueño o de apetito y otros indicadores de salud. Cualquier alteración puede ser señal de que algo no va bien.

Por ejemplo, una rojez en el talón, un cambio en el estado de ánimo o una pérdida repentina de apetito. Una vez identificado el problema, lo comunican al equipo sanitario o a la familia.

Colaboración con el equipo sanitario

En centros residenciales o en servicios coordinados de ayuda a domicilio, los gerocultores trabajan en coordinación con enfermería y médicos. Es decir, no actúan por su cuenta: siguen indicaciones, comunican incidencias y participan en reuniones de equipo donde se revisan los planes de cuidados.

También llevan un registro de incidencias: cambios en las constantes vitales, episodios de agitación, caídas, rechazos de comida o aparición de heridas. Toda esta información es fundamental para realizar un seguimiento clínico y ajustar tratamientos en función de la evolución de la patología, siempre bajo prescripción médica.

Diferencias entre gerocultores y auxiliares de geriatría

Los gerocultores, también conocidos como auxiliares de geriatría, difieren de estos en ciertos aspectos, sobre todo en cuanto a funciones, entorno laboral y formación.

Ambos perfiles tienen como objetivo atender a personas en situación de dependencia, pero es importante conocer sus particularidades para entender mejor su papel dentro del sector sociosanitario.

GerocultorCuidador
Tiene formación regladaPuede no tener formación
Trabaja en centros acreditados o empresas de ayuda a domicilioMás habitual en domicilios particulares
Integrado en equipo multidisciplinarPuede trabajar de forma independiente
Sigue protocolos profesionalesA menudo aprende sobre la marcha

La principal diferencia está en la formación. Un gerocultor ha estudiado, ha hecho prácticas y tiene un certificado que acredita sus conocimientos. Un cuidador puede tener mucha experiencia y hacerlo muy bien, pero si no ha pasado por una formación reglada, no puede llamarse gerocultor.

Otra diferencia importante es el ámbito de trabajo. Los gerocultores suelen trabajar en entornos profesionales donde hay supervisión, protocolos y trabajo en equipo. Los cuidadores sin titulación suelen trabajar de manera más independiente, a menudo contratados directamente por familias.

¿Qué formación necesita un gerocultor?

Para trabajar como gerocultor hace falta una titulación oficial. En España, las opciones más habituales son:

El Certificado de Profesionalidad en Atención Sociosanitaria a Personas Dependientes en Instituciones Sociales (SSCS0208), que se obtiene a través de cursos homologados del SEPE o de centros acreditados. Tiene una duración de unas 370 horas e incluye prácticas en centros reales.

El Ciclo Formativo de Grado Medio en Atención a Personas en Situación de Dependencia, que es una FP de dos años y que además de preparar para trabajar como gerocultor, da acceso a seguir estudiando si se quiere.

En la Comunidad de Madrid, como en el resto de España, para trabajar en residencias o centros de día acreditados es obligatorio tener una de estas titulaciones. Las empresas de ayuda a domicilio que están autorizadas para trabajar con el Cheque Servicio también exigen que sus auxiliares tengan la formación reglada.

Hay cursos privados y academias que ofrecen formación en geriatría o cuidado de mayores, pero si no están homologados, no sirven para acreditar la cualificación profesional. Antes de inscribirte en uno, comprueba que esté reconocido oficialmente.

¿Dónde trabaja un gerocultor?

Los gerocultores pueden trabajar en distintos entornos, todos ellos relacionados con la atención a personas mayores o dependientes.

Las residencias de mayores son el lugar más habitual. Ahí los gerocultores forman parte de equipos grandes, con turnos de mañana, tarde y noche, y trabajan bajo la supervisión de enfermeros y médicos.

Los centros de día también emplean gerocultores. En este caso, el trabajo es solo durante el día y se centra más en actividades de estimulación, acompañamiento y ayuda con las comidas y el aseo.

En los servicios de ayuda a domicilio, los gerocultores acuden a casas particulares para ofrecer cuidados a personas que viven en su hogar. Aquí el trabajo es más autónomo, aunque sigue habiendo coordinación con trabajadores sociales o enfermeros de atención primaria.

Algunos hospitales también contratan gerocultores, sobre todo en plantas de geriatría o en unidades de larga estancia, donde el perfil de los pacientes es más cercano al de las residencias.

Si quieres saber más sobre cómo funciona la ayuda a domicilio en Madrid, puedes consultar nuestra guía sobre ayuda a domicilio. Y si te interesa conocer más sobre dependencia, tenemos información detallada en nuestro artículo sobre la Ley de Dependencia de la Comunidad de Madrid.

¿Cuánto cobra un gerocultor?

El salario de un gerocultor en España varía bastante según la comunidad autónoma, el tipo de contrato, la experiencia y si trabaja en el sector público o privado.

En Madrid, el salario medio se sitúa entre 1.200 y 1.400 euros netos al mes para jornadas completas en el sector privado. En residencias concertadas o públicas, el sueldo puede ser algo más alto, llegando a los 1.500 o 1.600 euros netos, sobre todo si se acumula antigüedad o complementos.

Los gerocultores que trabajan en ayuda a domicilio suelen cobrar por horas. El precio oscila entre los 10 y 13 euros brutos la hora, dependiendo del convenio y de la empresa.

Los factores que más influyen en el salario son:

  • Experiencia: los profesionales con años de trabajo suelen tener mejores sueldos.
  • Convenio: cada sector tiene su propio convenio colectivo.
  • Jornada: media jornada, jornada completa, turnos nocturnos o festivos tienen retribuciones diferentes.
  • Sector público o privado: en general, el sector público paga algo mejor y ofrece más estabilidad, aunque también es más difícil acceder.

Importancia del gerocultor en el cuidado de mayores

El envejecimiento de la población ha provocado que el sector sociosanitario crezca enormemente en los últimos años. Y ese crecimiento ha obligado a profesionalizar el cuidado de personas mayores. Cuando existen situaciones de dependencia, más necesaria resulta la profesionalización

La profesión de gerocultor proporciona formación, conocimiento técnico y capacidad de trabajar en equipo respecto a la idea del cuidador que aprende sobre la marcha o que trabaja sin supervisión.

Un gerocultor sabe cómo prevenir complicaciones, detectar problemas de salud a tiempo y ofrecer cuidados de calidad sin poner en riesgo ni a la persona mayor ni a sí mismo desde una perspectiva de atención centrada en la persona. En definitiva, escucha, observa, adapta y ofrece apoyo emocional.

En un sector donde todavía hay mucho intrusismo y bastante precariedad laboral, contar con gerocultores formados es la única forma de garantizar que las personas mayores reciban cuidados de calidad.

Preguntas frecuentes

Si estás valorando formarte como gerocultor o contratar a uno, probablemente te surjan estas dudas.

¿Qué estudios necesita un gerocultor?

Para trabajar como gerocultor necesitas el Certificado de Profesionalidad en Atención Sociosanitaria (SSCS0208) o el Ciclo Formativo de Grado Medio en Atención a Personas en Situación de Dependencia. Ambas titulaciones son oficiales y te permiten trabajar en residencias, centros de día y servicios de ayuda a domicilio.

¿Es obligatorio tener titulación para trabajar como gerocultor?

, si quieres trabajar en centros acreditados o en empresas autorizadas para el Cheque Servicio. Sin la titulación oficial puedes trabajar como cuidador particular, pero no como gerocultor dentro del sector profesional.

¿Cuánto gana un gerocultor en España?

El salario medio en Madrid ronda los 1.200 y 1.400 euros netos al mes en el sector privado y puede llegar a los 1.500 y 1.600 euros en el sector público. Los que trabajan por horas cobran entre 10 y 13 euros brutos la hora, dependiendo del convenio.

¿Puede un gerocultor trabajar a domicilio?

, muchos gerocultores trabajan en servicios de ayuda a domicilio. En ese caso, acuden a casas particulares para ofrecer cuidados a personas mayores que viven en su hogar, siempre coordinados con equipos de trabajadores sociales o sanitarios.

¿Qué diferencia hay entre auxiliar de geriatría y gerocultor?

En la práctica, son términos que se usan de forma intercambiable. Ambos se refieren a profesionales con formación en atención sociosanitaria especializada en personas mayores. La diferencia está más en el nombre que en las funciones: gerocultor es el término más aceptado y el que más se usa actualmente.

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