Escaras en ancianos

Las escaras complican el cuidado de los mayores que permanecen por tiempo prolongado en una cama o silla de ruedas, sea porque presentan una afección médica o porque su salud debilitada, al pasar los años, les impide movilizarse.

Estas llagas, también conocidas como úlceras por presión (UPP) o úlceras de decúbito (acostado), son lesiones que no solo impactan la calidad de vida y dignidad de las personas de avanzada edad, sino que también puede traer complicaciones graves para su salud.

En MIT, como agencia en el cuidado de personas mayores, dependientes o enfermas, queremos mejorar la calidad de vida de nuestros mayores. Por esto, en este artículo vamos a intentar proporcionarte toda la información que concierne a las escaras en ancianos, causas, síntomas, factores de riesgo y formas de prevenirlas.

Escaras en ancianos

¿Qué son las escaras?

Las escaras son lesiones cutáneas en cualquier parte del cuerpo, habituales en personas encamadas, que se producen por la presión constante en la piel y tejidos blandos subyacentes. Especialmente en zonas del cuerpo en donde los huesos se encuentran más cercanos a la piel (prominencia ósea), como en la parte posterior de la cabeza, la nuca, hombros, cadera, codos, rodillas, tobillos y talones.

¿Por qué salen las escaras? ¿Cuáles son las causas de las úlceras en la piel?

Cuando existe una presión prolongada y excesiva sobre determinada área del cuerpo, se limita el flujo sanguíneo hacia dicha parte. Por lo tanto, la piel de esa zona empieza a deteriorarse, puede haber pérdida de tejido cutáneo y se hace más propenso a desarrollar úlceras o llagas.

Además, la condición sensible de estas partes presionadas puede empeorar cuando la persona mayor es levantada o movida bruscamente de la cama o silla, o cuando la piel roza las sábanas. Por lo tanto, principalmente son tres las causas de las úlceras en la piel:

  • La presión constante en una determinada zona del cuerpo por permanecer largos periodos encamado.
  • La fricción entre la piel y la ropa de cama o el vestido.
  • El rozamiento que se origina cuando la persona mayor se desliza o es deslizada en la cama, sin el cuidado necesario.

Sitios o lugares más frecuentes de úlceras por presión

Las escaras en personas mayores pueden salir en las siguientes zonas:

  • Si la persona mayor está encamada, los lugares más frecuentes de úlcera por presión son:
    • Omóplatos.
    • Coxis.
    • Cadera.
    • Espalda a nivel lumbar.
    • Talones y tobillos.
    • Zona detrás de las rodillas.
    • Lados o parte trasera de la cabeza.
  • Si la persona de edad avanzada utiliza silla de ruedas, entonces los lugares más frecuentes en los que aparecen las úlceras por presión son:
    • Coxis.
    • Glúteos.
    • Columna vertebral.
    • Parte trasera de las piernas o brazos que mantiene contacto con la silla.
    • Codos.

Síntomas de las escaras en ancianos

Hinchazón, supuración, áreas sensibles o cambios en la textura y el color de la piel son algunos de los signos que advierten la presencia de úlceras por presión en personas mayores. Pero las escaras pasan por distintas etapas, con diversos grados de daño en la piel. Así, las lesiones van presentando distinta profundidad, gravedad, color, etc.

  • Etapa 1. El área afectada de la piel presenta un color rojizo. Incluso, es usual que se sienta caliente al tacto. Normalmente, la persona mayor afectada siente ardor, escozor o dolor en la escara, también conocida como llaga.
  • Etapa 2. En este punto, la úlcera se vuelve dolorosa. Está abierta, presentando una ampolla o un corte en la piel. Además, la piel circundante a la herida afectada presenta un color diferente, con tendencia a decolorarse.
  • Etapa 3. El daño en el área afectada de la piel es aún más profundo. La úlcera por presión presenta un aspecto de cráter, provocando la pérdida de tejido cutáneo.
  • Etapa 4. La piel y el tejido blando subyacente están severamente dañados. El tejido muerte que se desprende, deja al descubierto una gran herida, siendo posible ver los huesos, tendones, articulaciones o músculos.

Síntomas de escaras infectadas

Cuando las escaras en ancianos presentan infección, se vuelven heridas que tardan aún más en sanar. Entre los síntomas de úlceras por presión infectadas están los siguientes:

  • La zona de la piel afectada se siente caliente al tacto. Además, se enrojece.
  • La úlcera presenta mal olor.
  • Sensibilidad e hinchazón alrededor de la escara.
  • Pus espeso de color verde o amarillo.

Si la persona mayor presenta escalofríos, fiebre, debilidad, ritmo cardíaco acelerado o dificultad para concentrarse, son signos de que la infección de la escara se ha extendido.

Factores de riesgo que favorecen la aparición de úlceras por presión

Las personas de edad avanzada que deben permanecer en cama o silla de ruedas durante un largo período de tiempo, porque se encuentran postradas o no pueden levantarse por sí mismas, presentan un mayor riesgo a desarrollar úlceras por presión. Por ejemplo, los mayores que tienen una lesión en la médula espinal.

Por otro lado, aquellas personas mayores con enfermedades o afecciones a corto plazo también pueden llegar a padecer úlceras por presión, mientras se curan. Principalmente, aquellas personas que tienen la piel sensible o muy frágil o tienen problemas con el riego sanguíneo.

En consecuencia, entre los factores de riesgo que favorecen la aparición de úlceras por presión se incluyen:

  • La inmovilidad de la persona mayor, que le hace permanecer postrada en una silla o encamada.
  • Las afecciones médicas que afectan el flujo sanguíneo, como las enfermedades vasculares o la diabetes.
  • La incontinencia. En caso de que las personas mayores tengan una exposición prolongada a las heces y orina, la piel se vuelve aún más sensible.
  • La nutrición deficiente, sin las vitaminas y minerales que requiere la piel para mantenerse sana.

Tratamiento de escaras en ancianos

Es necesario que la persona mayor sea examinada por un médico para realizar un diagnóstico exacto y decidir si la lesión es una úlcera por presión. Es el profesional de la medicina el que clasificará la escara en el anciano dentro de las etapas de desarrollo y, con base en esto, determinará cuál es el tratamiento más indicado.

Básicamente, el tratamiento de las escaras en ancianos incluye:

Reducir la presión y fricción sobre la piel herida

Esto incluye los cambios posturales frecuentes del paciente, así como el uso de almohadones especiales, camas o colchones y cojines antiescaras que permitan acostar o sentar a la persona mayor con riesgo de desarrollar escaras.

Cuidar las escaras y prevenir la infección

El cuidado médico de las escaras en ancianos depende de la profundidad de las úlceras. Aunque de manera general este cuidado incluye la limpieza y el vendaje de la herida:

  • Limpieza de escaras. Intenta mantener la piel limpia y seca. Con agua y jabón neutro para lavar la zona de la piel afectada bastaría, siempre que no esté abierta la llaga y seca con toques suaves. Mientras que las escaras abiertas requieren agua o solución salina para limpiarlas cada vez que se cambie el vendaje.
  • Vendaje. Para evitar infecciones y favorecer la cicatrización, el vendaje representa una barrera contra infecciones ya que mantiene la piel seca y acelera la cicatrización. Se debe cubrir la herida con vendas o apósitos para escaras. Las opciones son diversas, algunas incluyen geles, espumas, gasas, etc.

Extracción del tejido dañado

Para una curación adecuada, es usual que el médico extraiga el tejido dañado o infectado de la úlcera para evitar que se desarrollen y prevenir la aparición de escaras nuevas.

Control del dolor

El tratamiento médico para curar las escaras en ancianos puede incluir fármacos antiinflamatorios para reducir el dolor. Estos deben ser recetados por un profesional sanitario.

Prevenir UPP: ¿Cómo evitar las escaras en ancianos?

Para prevenir las úlceras por presión puedes aplicar las siguientes estrategias en el cuidado de tu familiar de edad avanzada. Recuerda que la prevención es un acto de cariño y respeto a nuestros ancianos y es la clave para garantizar la calidad de vida de tu ser querido y evitar complicaciones.

Si tienes una persona mayor en casa, toma nota de algunos consejos para prevenir las escaras en ancianos.

Mantén limpia la piel

Crea una rutina de limpieza, con un limpiador suave para mantener la piel sana. Así evitas la exposición prolongada de la piel a las heces y orina y puedes prevenir UPP.

Revisa qué puede causar fricción

Al cambiar la cama y la ropa a tu ser querido debes prestar atención a los botones y las arrugas de las sábanas que puedan causar fricción e irritar la piel. Además, ten en cuenta el tejido de las sábanas para reducir el roce.

Aplicar crema hidratante para prevenir úlceras por presión

Aplicar una crema hidratante para proteger la piel de tu familiar, es la mejor opción para mantener la piel hidratada. Esto servirá de barrera contra la humedad de las heces y la orina.

Es importante revisar la piel a diario, ya que puede ayudar a prevenir las úlceras, sobre todo revisar las prominencias óseas. Algunos productos naturales como miel y aloe vera pueden servir para que la piel no se reseque, además de una alimentación rica en proteínas, vitaminas y minerales.

Elementos que alivian la presión

Existen elementos que pueden ayudar a prevenir las escaras en personas dependientes, por ejemplo, existen sillas de ruedas que se inclinan, lo que alivia la presión en ciertas zonas.

En casos de la aparición de escaras en personas en la misma posición durante mucho tiempo, para prevenir UPP es útil utilizar colchones y almohadones especiales o cojines antiescaras. Si la cama se gradúa, es importante elevarla hasta máximo 30 grados, para evitar el efecto de cizallamiento.

Cambios posturales para evitar úlceras por presión

Es importante cambiar la posición del cuerpo para disminuir la aparición de escaras en ancianos encamados. Se debe realizar cambios posturales con frecuencia para variar el punto de apoyo del peso.

Este cambio postural cada 2 horas comprende maniobras que deben ser realizadas por cuidadores con experiencia, para evitar cualquier molestia a la persona mayor encamada.

En MIT contamos con cuidadores profesionales formados en las prácticas y maniobras necesarias para realizar los cambios posturales, prevenir y tratar las escaras de la forma más adecuada a cada paciente.

Si deseas conocer qué opciones existen para facilitar los cambios posturales de tu ser querido y prevenir UPP, contáctanos. Solicita la información mediante el formulario web.

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